domingo, 25 de noviembre de 2007

El Cuervo

Edgar Allan Poe
(Boston, 1809 - Baltimore, 1849)


el cuervo

Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!





Edgar Allan Poe - El Cuervo (Voz De Juan Antonio Cebrián)




Versión de los Simpsons

miércoles, 6 de junio de 2007

Marioneta callejera...

El viaje de 160.000 años de la Humanidad

Viaje 160.000 años



Journey of Mankind es una animación gráfica (en inglés) que representa el viaje por el planeta que ha seguido el hombre moderno durante los últimos 160.000 años. Basándose en los estudios del ADN Mitocondrial (mtADN) y del Cromosoma Y, para seguir el linaje femenino y el masculino, respectivamente, junto con pruebas arqueológicas, climatológicas y estudios fósiles, Stephen Oppenheimer muestra las posibles rutas de expansión genética a lo largo del tiempo realizadas por los considerados primeros hombres modernos procedentes de África.

Fuente: Microsiervos

miércoles, 30 de mayo de 2007

sábado, 26 de mayo de 2007

viernes, 25 de mayo de 2007

miércoles, 18 de abril de 2007

domingo, 15 de abril de 2007

jueves, 12 de abril de 2007

Vacaciones 2007

Vacaciones 2007

Atardecer en el Pacífico - Chaitén - Chile

lunes, 9 de abril de 2007

miércoles, 21 de marzo de 2007

Suena conocido... (para gente de Sistemas)

La Creación



ACTO I
(Un hombre sentado de espaldas, con una barba blanca que le llega a los hombros, dibuja plácidamente diagramas en una PC)

- Sr, disculpe que lo interrumpa. Tenemos un inconveniente.
- …
- El cargamento de Sulfato de Mirilio desapareció en el espacio.
Quizás explotó. Quizás lo robaron. Nadie sabe que pasó. Lo que tenemos en el depósito sólo alcanza para 2 días.
- Es simple. Llamemos a la base de la estrella Sirio. De allí nos podrán enviar lo que necesitamos.
- Imposible Sr. Dios -tercia una nueva voz que aparece corriendo con un papel en la mano- Acaba de llegar una comunicación de Sirio. Todas las reservas se agotaron ayer.
- ¿Cómo?!?! Si debían durar aun 50 años luz. ¿Cómo puede ser?!.

(Rostros angelicales miran para abajo. Nadie se anima a contestar. Un pequeño levanta tímidamente su cabeza)

- Fue un error de cálculo Sr. Dios. La última vez que estuvimos allí hicimos mal el cálculo de previsión. Discúlpenos.

(Dios se agarra la cabeza. Piensa unos segundos)

- Ya sé!!!. Dentro de 17 días pasa por una ruta cercana otro cargamento. Podemos ir hasta allí, y hacer el traspaso. Esperen un momento…

(Dios toma un teléfono, y marca muchos números)

- Si Sr.. Hola. Habla Dios. Bien, Bien, salvo algunos problemitas. Resulta que se atrasó unos días la provisión de sulfato de mirilio… Sí, serían 17 días… Sí Sr. ya sé que la fecha con el cliente ya está comprometida… son sólo unos pocos días más que harán un planeta con la calidad deseada…. Sr, pero, ¿cómo voy a crear una atmósfera de un planeta habitable sin mirilio?…

(Dios corta el teléfono. Venciendo su resignación…)

- Nos Reunimos todos en la sala dentro de 1 h. Objetivo: Rediseñar la composición de la atmósfera del planeta.

(un ángel llega corriendo. Parece estar al borde del colapso. Dios, que imagina que ya nada peor puede suceder, lo mira con compasión)

- Sí, Angel de la Integración ¿que sucede?
- Los animales no quieren beber el agua que creamos el 2do día, mi Dios. Dicen que está salada, y que perjudica su sistema digestivo. Pero tampoco podemos sacar la sal de las aguas, ya que es un elemento
indispensable del diseño.
- No tenemos tiempo que perder. Dejen lugares abiertos con agua salada, y lugares más chicos con agua dulce. Que los animales se las arreglen.

(Dios transpirado, hace cálculos en un papel. Levanta la cabeza y ve que el ángel aun continúa allí)

- ¿No está de acuerdo con mi decisión acaso?
- Si, Sr. es que hay también otro problema. Los Rinotauros se comen a todas las plantas, y nadie se anima a comerlos a ellos. Así pronto se acabarán las plantas del planeta.
- (Dios agotado) ¿y quién debe comerse a los rinotautoros y tuvo un ataque de cobardía?
- No lo sé Dios. No puedo encontrar ese tema en la última versión de la documentación.
- ¿Y Dónde está Darwin, el ángel diseñador de la cadena alimentaria? Quiero hablar con él.
- Imposible mi Sr. Darwin salió ayer porque está asignado a otro proyecto. Está viajando a la velocidad de la luz, y ya no tiene la energía suficiente para frenar y regresar.

(Dios intenta contener su ataque de cólera, finalmente…)

- Exterminemos a los rinotauros!!!

(Los ángeles se miran atónitos. El ángel funcional le advierte:)

- Sr. Los rinotauros eran un requerimiento fundamental del usuario. No podemos dar inicio al planeta sin ellos.

(Dios sonríe. Lo mira. Acerca su boca al oído del ángel y murmura)

- No te preocupés. Nadie se va a dar cuenta.

(Dios vuelve a sus cálculos. Prueba con distintos gases para la nueva atmósfera. El teléfono lo interrumpe)

- Mi dios, tengo malas noticias. Se rompió la máquina fabricadora de mulas. Salen todos con jorobas.
- Interrumpan la producción hasta que lo arreglen. Ud. sabe que puede tomar esa decisión sin consultarme.
- Imposible Sr., es un proceso automático. Y las mulas creadas antes del desperfecto se niegan a considerarlos de su misma especie.
- Entonces llévenlos bien lejos. Ya está! A los desiertos. Allí lejos. Y no lo llamen mulas, ponganle…. Camellos. Por favor, actualicen la documentación. Acabamos de crear una nueva especie!

(Dios se va mientras el angel lo sigue)

- Espere, espere Los elefantes salieron con la nariz estirada y con boca en la nariz, las jirafas tienen el cuello más largo que el cuerpo, las cebras…! Dios!!!

ACTO II
(Reunión. Sentados en una mesa se encuentran los líderes de cada área. En el centro Dios.)

- Bien, ¿que opinan?

(Se escuchan gritos y peleas)

- Silencio. Angel de la Química, ¿que posibilidades hay de que un planeta con oxígeno sea habitable?
- Y, es algo que nunca se hizo.
- Angel, ya sé que nunca se hizo. ¿Que posibilidades hay que sea exitoso?
- …y creo que un 40%. Si agregamos también metano un 50%

(Dios los mira y decide!)

- Bien! El aire del planeta tendrá oxígeno y metano en lugar de Sulfato de mirilio. No hay otra opción.

(Dios respira aliviado por la decisión. Está a punto de levantarse cuando ve llegar llorando al Angel de la Integración)

- Renuncio Sr. Renuncio!!! Las aguas se evaporan.
- ¿Qué?!?!
- Sí, la intensidad del sol es más fuerte de lo que pensamos. El calor del sol hace que el agua desaparezca.
- No sé, inventemos algo. ¿Podemos hacer que ese agua regrese al planeta?

(Silencio general. Una risa nerviosa corta el aire. De nuevo aparece el ángel pequeño que dice)

- Mi Dios, yo puedo hacerlo.
- Adelante! Y si lo lográs, lo llamaremos como tu novia: Lluvia

(Dios vuelve al teléfono, y estudia el avance de los seres humanos. Compara con la hoja donde se previeron los tiempos)

- A este ritmo no vamos a llegar a crearlos en el tiempo previsto.
- ¿Y si los dejamos para la segunda etapa?
- Imposible. El contrato es que no se sale sin seres humanos.
- ¿Y que van a hacer con el resto si no llegamos?
- Se destruye el planeta. O se sale con ellos, o no se sale con nada.

(Dios colabora en el desarrollo. Pasa varias horas armando y desarmando. Varios modelos se rompen. Y se están quedando con pocos materiales). Finalmente crean un hombre.

- Sr. Ya no nos queda piel para la mujer.

(Dios cierra los ojos)

- Ok, saquenle un pedazo a él. Esperemos que sobrevivan y que su sistema reproductivo funcione correctamente. Solo pudimos hacer un ejemplar de cada uno. No hay copia de seguridad de ellos.

ACTO III
(Se ve a Adán y Eva caminando de la mano. Hay animales y flores. Un río cercano. Dios contempla la escena junto a sus ángeles. Se lo ve feliz y agotado.)

- Muchachos, terminamos. Incluso en 1 día menos del tiempo previsto. Sólo en 6 días. Hoy todos a descansar.

(Se escuchan gritos de alegría. Algunos corren, otros se abrazan. Algunos lloran. Dios se tira a dormir.)

Luego de varias horas se levanta. Arma su valija. Intenta actualizar su currículum en la PC, pera ésta se niega a responder. De entre los papeles aparece un documento: "Modelo Esencial del planeta Tierra". Dios lo mira, y mira al planeta. Mira el modelo, y mira el planeta…

Dios se ríe. Cada vez más fuerte. No puede dejar de reír. Entre las carcajadas deja el documento tirado en el suelo, y yéndose del escenario exclama:

- Menos mal que no acepté el contrato por mantenimiento!!!

Teatro negro, muy bueno

Trucos para buscar en Google

- Si quieres buscar una frase exacta, introdúcela entre comillas (""). Por ejemplo:
"diarios deportivos"

- Para encontrar páginas que incluyan determinadas palabras, pero no otras, deberemos incluir el signo '-' delante de las que no queremos buscar. Por ejemplo, para descubrir webs que incluyan la palabra 'tienda', pero no la palabra 'online':
tienda -online

- Si pretendemos encontrar una determinada palabra u otra, usaremos 'OR' (o bien el símbolo '|' (AltGr+1). Por ejemplo, para buscar webs de en los que aparazca 'tienda' y 'zapatos', o bien 'tienda' y 'pantalones':
tienda (zapatos OR pantalones)
tienda (zapatos | pantalones)

- Hay numerosas palabras (en español: 'a', 'de', 'el', ...; en inglés: 'to', 'of', 'the',...) que Google no tiene en cuenta en sus búsquedas, a no ser que lo indiquemos. Para ello, escribiremos el signo '+' delante de estas palabras. Por ejemplo, estas dos búsquedas no generan los mismos resultados:
el mundo
+el mundo

- Se puede hacer uso de comodines. Esto es, el símbolo '*' puede ser usado para sustituir a una palabra, y facilitar algunas búsquedas. Por ejemplo:
"los * años"
"los * * años"

- No es necesario distinguir las mayúsculas de las minúsculas. Estas dos búsquedas generan los mismos resultados:
NoTiCiAs
noticias

Artículo en Dirson

martes, 20 de marzo de 2007

déjà vu

Empezado por Wikipedia
El término déjà vu (/deʒa vy/, en francés ‘ya visto’) o paramnesia describe la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación nueva. Este término fue acuñado por el investigador psíquico francés Émile Boirac (1851-1917) en su libro L'Avenir des sciences psychiques (‘El futuro de las ciencias psíquicas’), basado en un ensayo que escribió mientras estudiaba en la Universidad de Chicago. La experiencia del déjà vu suele ir acompañada por una convincente sensación de familiaridad y también por una sensación de «sobrecogimiento», «extrañeza» o «rareza». La experiencia «previa» es con frecuencia atribuida a un sueño, aunque en algunos casos se da una firme sensación de que la experiencia «ocurrió auténticamente» en el pasado.

La experiencia de déjà vu parece ser muy común. En estudios formales, el 70% o más de la población afirma haberlo experimentado al menos una vez. También se encuentran referencias a la experiencia de déjà vu en literatura del pasado, lo que indica que no es un fenómeno nuevo. Ha sido extremadamente difícil invocar la experiencia del déjà vu en el laboratorio, por lo que se han realizado pocos estudios empíricos. Recientemente los investigadores han hallado formas de recrear esta sensación usando hipnosis.

Denise y Lucas

Peter Griffin Vs. Michael Moore (Duelo de pedos)

Homero: Que bien, Que mal

La Estrella de la Muerte: un trabajo interno?

Teoría conspirativa sobre la destrucción de la Estrella de la Muerte

"Era el Gobierno Imperial realmente tan incompetente como para prevenir que un grupo de mal entrenados pastores destruyera una de sus mas preciosas posesiones? O estan ocultandonos algo? Quien estuvo realmente tras el ataque? Porque querían la Estrella de la Muerte destruida? No importa cual sea la respuesta, tenemos un problema. "

Artículo de Taringa

¿Puede Windows Vista saber si está «soñando» sobre un emulador en vez de sobre un PC real?

"¿Puede un sistema operativo reconocer que está corriendo en una máquina virtual? (…) ¿Y si programásemos los entornos virtuales del futuro para “engañar” a los sistemas operativos facilitando respuestas engañosas? Eso daría lugar a un auténtico juego del ratón y el gato, en el que los sistemas operativos intentarían buscar métodos más fiables para detectar la virtualización, mientras las máquinas virtuales buscarían más y mejores maneras de ocultar su naturaleza."

Exelente artículo publicado en Microsiervos

sábado, 3 de marzo de 2007